
La terapia es un espacio de encuentro donde puedes detenerte y mirarte con honestidad, acompañado/a por un profesional que te escucha sin juicios. Más que “arreglar” síntomas, el proceso terapéutico te invita a comprender cómo estás viviendo tu vida, qué sentido tienen hoy tus decisiones, tus miedos y tu malestar. Ya que el síntoma nos indica la presencia de algún conflicto interno. A través del diálogo, podrás dar nombre a lo que te duele, reconocer tus recursos y asumir tu libertad para elegir de manera más consciente y auténtica. La terapia no busca eliminar el sufrimiento, sino ayudarte a entenderlo y transformarlo en una oportunidad de cambio y crecimiento personal.
Un espacio profesional para mirar con calma lo que hoy duele
¿En qué momento buscar ayuda?
Preguntas que nos orientan a decidir
Algunas de las señales:
Sensación de vacío o falta de sentido, incluso cuando “todo parece estar bien”.
Crisis existenciales: cuestionarte quién eres, qué quieres o hacia dónde vas.
Ansiedad o angustia frente a temas como la muerte, la libertad, la soledad o la responsabilidad.
Dificultad para tomar decisiones importantes (trabajo, pareja, cambios vitales).
Sentirte desconectado de ti mismo o de los demás.
Duelo, pérdidas o grandes cambios (rupturas, enfermedad, migración, jubilación).
Repetición de patrones que no entiendes o que te generan sufrimiento.
Deseo de autoconocimiento, aunque no haya un “problema grave”.
Algunas preguntas orientativas:
¿Sientes que algo falta en tu vida, aunque aparentemente todo esté bien?
¿Te has preguntado alguna vez quién eres realmente y qué sentido tiene lo que estás viviendo?
¿En qué momento dejaste de sentir que tu vida te representa?
¿Estás listo para explorar el sentido de tu vida y tomar decisiones más auténticas
¿Te sientes perdido, en una etapa de cambio o buscando respuestas más profundas
¿Estás atravesando una crisis existencial y no sabes por dónde empezar?
